“Yo no estoy por mi propia voluntad…
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Mi remoción está en manos del Obispo: Sergio Pérez Hernández


Cuando el Obispo me diga te necesito; con mucho gusto, pero ahora me necesita en el Santuario de San Miguel del Milagro
El Santuario es del pueblo, pero la administración es de la Iglesia: Párroco Sergio Pérez Hernández
Nosotros no estamos actuando fuera de la ley, sino conforme al marco jurídico que nos ampara para tomar estas decisiones”

En entrevista con el párroco del Santuario de San Miguel del Milagro, Nativitas, Sergio Pérez Hernández, informó  que en relación al conflicto que se ha suscitado en este lugar en torno a la administración del Santuario, puntualizó “nosotros nos movemos dentro de un marco jurídico y este marco jurídico es la constitución, el derecho que establece nuestra ciudadanía en nuestros derechos y obligaciones como cualquier persona, pero además de todo lo que nos obliga, tenemos un marco jurídico como Asociación Religiosa, es propiamente la ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. En cuanto a esta ley hay varias clausulas e incisos que nos regulan no sólo a los católicos sino a cualquier Asociación Religiosa.
Señaló que dentro de ellos la Constitución prescribe que hay un canon o un artículo, el 130 donde dice que la iglesia y el estado tienen sus propias normas, hay una separación histórica ente la iglesia y el estado, ese es un marco jurídico que debemos respetar, si la iglesia y el estado tienen cada quien su propia ley, pues solucionan sus problemas en su propia instancia. Aquí el problema es que el conflicto ha sido a la luz del presidente de comunidad Graciano Ramírez Vega y en asambleas realizadas en la presidencia de comunidad y todo se ha argumentado como pueblo de usos y costumbres esa es la manera en la que se han conducido
No obstante, dijo que el Obispo, Francisco Moreno Barrón les ha contestado que la remoción de un párroco no se hace por usos y costumbres ni tampoco se puede hacer por un acuerdo de comunidad aun cuando lo avale el presidente de comunidad, “ese es el punto, por lo tanto no hay petición, imagínese es como si yo pido la destitución del presidente de comunidad como párroco, yo no tengo ninguna facultad para solicitarlo, aun cuando tuviera razones y derechos yo no tengo la facultad para solicitar la destitución de ningún funcionario público, sea quien sea porque cada institución tiene su normatividad y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público es muy clara en el artículo 16 donde menciona que cada institución o cada Asociación Religiosa tienen sus propias leyes, estas leyes están aprobadas por las Secretaría de Gobernación en este departamento, Las leyes emanan del Código de Derecho Canónico.
Cabe hacer mención que este tiene un valor universal, pero ante todo se rige por las disposiciones del Obispo, el ordinario del lugar, “aquí nosotros en el Estado pues tenemos tres poderes, para nosotros los padres el Obispo tiene tres tareas; la de apacentar, la de gobernar o conducir y la de santificar y; los tres están en la mano del Obispo”.
Por lo que  para el cambio de cada tres años, no hay una ley, los inconformes tienen un documento que se refiere a la posible creación de un Consejo Parroquial o un Consejo de Asuntos Económicos y el canon establece también que se vayan cambiando periódicamente  de tal manera que no se establezcan grupos por mucho tiempo y que en un lapso de tres o cuatro años pudieran cambiarse los integrantes del Consejo, pero no es cambio del párroco, porque “lo que me asiste como párroco del Santuario es el nombramiento del Obispo y el que me retira también es el nombramiento del Obispo”.
Ante esta circunstancia mencionó que humanamente ya se hubiera ido, pero “yo no estoy por mi propia voluntad sino obedeciendo las normas del señor Obispo, entonces cuando el señor Obispo inmediatamente me diga, me comunique que yo estoy promovido para alguna otra actividad, pues con gusto yo dejo el Santuario, sé que no soy eterno”.
La historia dice que en el año 2000 se firmó un Convenio de comunión y participación, donde Don Jacinto Guerrero que en paz descanse buscó la manera de llegar a conciliar en ese momento los problema que existían y en razón de dar transparencia a la administración, permitió que se integrara un Consejo, una comisión que eligen en una asamblea de comunidad, pero que los integrantes debe ser aceptados por el párroco, porque quien quiera trabajar en la iglesia debe ser una persona de fe, que pertenezca a la iglesia y que de un servicio a ésta; de no ser así como es el caso de los inconformes que pese ha haber hecho su promesa, se ponen en contra del párroco, cometen un desacato a una promesa que hicieron, por ello se les ha desconocido como integrantes del Consejo, ya  no hay más Consejo de Asuntos Económicos, y esto también lo establece la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, porque es la única que puede determinar los fines de los recursos que entran a la iglesia para cumplir con la misión que tienen.
Los inconformes quieren administrar directa y totalmente los recursos del Santuario, ellos dicen que el Santuario es del pueblo y es verdad, pertenece al patrimonio de bienes nacionales, pero ellos no son dueños de los beneficios del Santuario, la administración del Santuario no es de ellos, ni del pueblo sino de la iglesia, los beneficios del Santuario son para la iglesia, para los fines que la iglesia determine y están relacionados en el cumplimiento de su misión, por eso la ley es muy clara cuando dice evítese todo aspecto de lucro, o toda actividad que sea preponderantemente económica.
“Nosotros como sacerdotes estamos actuando con el marco jurídico que nos ampara para tomar estas decisiones, el conflicto es generado por el apoyo que se pidió para la seguridad de los mismos habitantes, la detención no está en el Santuario, sino por el atentado a las vías de comunicación, yo no he participado en esta denuncia, los daños a la patrulla que cometieron”
Sergio Pérez Hernández  mencionó que en la iglesia no hay usos y costumbres, en la iglesia hay normas, hay principios y se rigen con base a esos principios. “Por ello me mantendré al margen, porque yo no los metí a la cárcel, yo no los estoy procesando, por la situación jurídica que enfrentan
El conflicto del pasado jueves 24 de mayo por la noche, fue para el párroco una responsabilidad, pues en su apoyo acudieron habitantes de las comunidades de Cápula y Tepactepec por eso pidió el apoyo de la Seguridad Pública para evitar un enfrentamiento entre ambos grupos, señaló que a las 11 de la noche ya estaba todo solucionado, pero el conflicto surgió en la madrugada, la primera vez fue el 2 de mayo cuando intentaron desalojar del Santuario al párroco.
El interés más que religioso, lo que pretende es administrar el Santuario y su obstáculo más grande es el párroco, “pero en todo caso que me retirará, vendrá otro párroco, y la situación será la misma”
Finalmente, el párroco Sergio Pérez Hernández dijo que en su convicción como sacerdote no se siente agredido con el pueblo de San Miguel del Milagro, ya que aseguró a todos los respeta y los estima, por lo que esta haciendo una semana de oración por la paz y la tranquilidad de todos los habitantes de esta comuna netamente religiosa.